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En el marco de la 23ª sesión del Foro para las Cuestiones Indígenas de Naciones Unidas en Nueva York, en esta semana del mes de abril de 2024, la Red Eclesial Panamazónica (REPAM), a través del Núcleo de Derechos Humanos e Incidencia Internacional, publica su último informe titulado “Tercer Informe Regional sobre las Violaciones de los Derechos Humanos en la Panamazonía” en tres idiomas: español, inglés y portugués. Con su presencia constante en este foro desde 2016, la REPAM ha sido un canal vital para exponer las realidades y casos de violaciones de los derechos humanos en países como Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela y la triple frontera (Perú, Colombia y Brasil), y estos informes son una forma de recoger los gritos y lamentos de la Panamazonía y de sus habitantes.

El informe documenta de manera desgarradora la situación en la que se encuentran diversos pueblos indígenas y comunidades campesinas, ribereñas y afro-descendientes de la región. Entre ellos están los relatos de los pueblos Mosetene, Tsimane, Tacana, Leco, Esse Ejja, Uchupiamona y Chiquitano en Bolivia; los indígenas Maraguá, Morcego y quilombolas en Brasil; los Yine-Asháninka de Madre de Dios y los Awajún en Perú; las comunidades indígenas del Municipio de Atabapo en Venezuela; las comunidades campesinas del Departamento del Caquetá en Colombia; el Pueblo Kichwa en Ecuador, y los lamentables casos de tráfico sexual en la triple frontera de Perú, Colombia y Brasil.

En palabras de Jair Seixas Reis, defensor indígena brasileño, “Mataron a nuestro chamán, quemaron aldeas, contaminaron nuestros ríos con los cadáveres encontrados cerca de nuestras aldeas. Nos robaron muchas cosas, torturaron a nuestros ancianos y niños, y los que fueron torturados físicamente sufrieron y siguen sufriendo presión psicológica”. Estos testimonios son solo una muestra de la terrible realidad que revela el informe de la REPAM.

Entre las violaciones a los derechos colectivos e individuales se encuentran el derecho al territorio, la autodeterminación, un ambiente sano, acceso al agua, consulta previa, alimentación, libertad sexual, y otros derechos que, aunque no se mencionan explícitamente, están intrínsecamente ligados. El informe deja claro que el disfrute de un derecho humano básico, fundamental y universal determina la sobrevivencia de las personas, siendo, por tanto, condición para el ejercicio de los demás derechos humanos.

El documento también resalta las propuestas políticas a nivel Panamazónico que han sido recogidas en informes anteriores, pero que aún no se han implementado, evidenciando una persistente vulneración de derechos. El informe concluye con una preocupante observación: la violencia contra los pueblos indígenas, campesinos, ribereños y afro-descencientes es cada vez más agresiva, mientras que los Estados muestran una creciente tolerancia hacia la impunidad y la corrupción.

Este informe fue elaborado con las voces e información proporcionada directamente por los líderes y lideresas de las comunidades afectadas, quienes, a pesar de las amenazas y dificultades, han documentado sus realidades y construido sus propuestas políticas para abordar sus necesidades territoriales.

La REPAM expresa su alarma ante el aumento de las agresiones hacia los pueblos amazónicos y su entorno natural. Desde la coordinación del informe, expresan su preocupación por la presión creciente sobre los territorios indígenas, el saqueo y la apertura a inversiones que pueden ser perjudiciales y excluyentes.

En un contexto donde, a nivel internacional, la legislación medioambiental ha evolucionado, resulta preocupante que la necesidad de fomentar un desarrollo excluyente y depredador haya llevado a la flexibilización de normativas que antes protegían los derechos de las personas que habitan la Amazonía y su entorno. Ejemplos de esto son los cambios en los estudios de impacto ambiental y la clasificación del uso de suelos, señalados en el informe como áreas de particular inquietud.

La REPAM, a través de este informe, busca no solo exponer la cruda realidad de las violaciones a los derechos humanos en la Panamazonía, sino también hacer un llamado urgente a la acción, instando a los gobiernos y organismos internacionales a tomar medidas concretas para detener estas violaciones y proteger a los pueblos indígenas y su invaluable patrimonio natural. La profunda crisis social y ambiental que vive nuestro planeta, como dice Francisco, no puede esperar.

3º Informe sobre la Vulneración de los DDHH en la Amazonía!

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